Además de las tijeras específicas por especialidad, es importante mencionar las tijeras universales autoclavables. Se trata de tijeras multiuso de acero inoxidable, diseñadas para cubrir necesidades generales en clínicas, hospitales o botiquines de emergencia. Su ventaja principal es que soportan procesos repetidos de esterilización en autoclave (de ahí el término “autoclavables”) sin oxidarse ni deteriorarse, lo cual es crucial para mantener la asepsia en entornos sanitarios. Estas tijeras universales suelen tener un tamaño medio (por ejemplo, ~18 cm) y un diseño sencillo pero ergonómico, que permite usarlas tanto para cortar vendajes, textiles o material de curación, como para pequeñas intervenciones de urgencia donde se requiera un instrumento de corte fiable. Por su carácter todoterreno, no faltan en carros de curas, maletines de primeros auxilios y consultas de atención primaria. Si bien no están enfocadas a un procedimiento quirúrgico específico, su calidad de fabricación las distingue de unas tijeras convencionales: ofrecen mayor durabilidad, un filo preciso y la posibilidad de esterilizarlas tras cada uso, garantizando la seguridad del paciente y del profesional.
En resumen, cada tipo de tijera médica tiene un propósito definido. Al elegir instrumental para un centro de salud o práctica profesional conviene identificar qué tareas se realizan con mayor frecuencia (cirugías generales, curas, inmovilizaciones, microcirugías, etc.) y seleccionar las tijeras diseñadas para esas funciones. Todas las variantes mencionadas se encuentran disponibles en diferentes medidas y con calidades de acero óptimas. De este modo, el profesional sanitario puede contar con la herramienta ideal en cada situación, lo que redunda en procedimientos más seguros, eficaces y cómodos tanto para el especialista como para el paciente.